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MANIFIESTO DE THE GREEN VECTOR

Sobre el proyecto de planta de biometano en Llíria

 

Conscientes de la inquietud que despierta la construcción de una planta de biometano en Llíria y con el objetivo de que la ciudadanía disponga de información completa, rigurosa y contrastada, desde The Green Vector deseamos aportar claridad sobre los aspectos técnicos, ambientales y sociales del proyecto.

1.  Sobre la dimensión de la instalación

La planta de Llíria procesará 162.800 toneladas (aunque está autorizada a procesar hasta 192.700) anuales de residuos orgánicos. Adicionalmente, se remarca que el ingreso de residuos en la instalación será gradual, resultando en una cantidad que se encontrará por debajo de la capacidad nominal y la máxima autorizada del Proyecto durante un período de tiempo. De esta forma se permitirá garantizar el cumplimiento de lo indicado por las autorizaciones y los compromisos de The Green Vector, demostrar la correcta operación técnica de todas las unidades del proceso y asegurar el cumplimiento íntegro de la normativa ambiental, sectorial, de seguridad y urbanística.

Por otro lado, para contextualizar esta cifra, conviene señalar que la capacidad media de las plantas de biometano en Italia es de 210.000 toneladas/año, mientras que en Dinamarca supera las 400.000 toneladas/año, existiendo instalaciones que procesan cerca de un millón de toneladas anuales. Por tanto, el proyecto de Llíria se sitúa por debajo de la media europea, siendo su denominación como “macroplanta” técnicamente inapropiada.

La ubicación elegida es apta únicamente para proyectos declarados de Interés Comunitario por la Generalitat Valenciana, requisito que cumple la planta tras haber obtenido con éxito todos los informes preceptivos necesarios para obtener la Declaración de Interés Comunitario.

2.  Sobre el origen y naturaleza de los residuos

Los residuos que gestionará la planta proceden íntegramente de la Comunitat Valenciana, principalmente de un radio de 50 kilómetros. Se trata de residuos orgánicos de la agricultura, la ganadería y la industria alimentaria. Es importante aclarar que en ningún caso se procesarán residuos peligrosos ni cadáveres de animales. Toda esta información está pormenorizada y cuantificada en la documentación oficial presentada ante la administración, que ha sido analizada y aprobada por los técnicos competentes.

3.  Sobre el proceso y los productos resultantes

El proceso de digestión anaerobia que se llevará a cabo en la planta genera dos productos de alto valor: biometano para inyectar en la red gasista (sustituyendo gas natural de origen fósil) y material digerido, es decir, una materia orgánica estabilizada, la cual presenta un gran potencial agronómico y de mejora de la estructura del suelo. La instalación no es, por tanto, una “fábrica de basura”, sino una planta de última generación que transforma residuos en recursos, aplicando los principios de la economía circular.

4.  Sobre la seguridad y los riesgos para la salud

Algunas de las preocupaciones expresadas se fundamentan en la presencia de compuestos como el ácido sulfhídrico. Es cierto que este compuesto se genera durante el proceso, pero representa menos del 1% y se captura de forma controlada mediante sistemas de filtrado. Esto contrasta con la situación actual en la gestión tradicional de residuos orgánicos en vertederos, balsas de purines o estercoleros, donde estos compuestos se emiten de manera descontrolada a la atmósfera.

El diseño de la planta cuenta con las mejores técnicas disponibles (MTDs) del sector que incluyen, entre otros, sistemas para evitar tanto emisiones como olores al exterior: depósitos estancos, filtros de carbón activo, equipos de tratamiento de olores o equipos de desulfuración. En definitiva, una persona que pasee por la zona no estará exponiéndose a olores ni a una atmósfera peligrosa.

En Europa operan desde hace décadas más de 1.600 plantas de biometano y cerca de 17.000 instalaciones de biogás. La experiencia acumulada y la evidencia disponible no muestran impactos adversos relevantes sobre la salud de las poblaciones cercanas cuando estas instalaciones se diseñan, operan y supervisan conforme a la normativa vigente.

5.  Sobre los riesgos para el medio ambiente

Como garantía, cabe destacar que el proyecto cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable, que acredita su viabilidad ambiental, así como la resolución favorable del procedimiento de Autorización Ambiental Integrada (AAI), el instrumento ambiental más exigente de la legislación ambiental.

En la tramitación ambiental han intervenido la Dirección General de Calidad y Educación ambiental, la Dirección General de Cultura y Patrimonio y la Dirección General de Urbanismo, y, además, los Servicios de Infraestructura Verde y Paisaje, Gestión Territorial, Confederación Hidrográfica del Júcar y la Agencia de Seguridad y Emergencias. Todos estos organismos, competentes en sus respectivas materias, han evaluado los posibles efectos sobre el medio natural, el agua, el aire, el suelo, el paisaje y la salud de las personas antes de emitir informes favorables.

Además, la planta está diseñada para operar con elevados niveles de seguridad e incorpora medidas adicionales a las legalmente exigidas, incluyendo sistemas de contención como cubiertas protectoras, cubetas y suelos impermeables.

6.  Sobre el tráfico y el transporte

El tráfico generado por las aportaciones de residuos a la planta es de unos 37 camiones al día. Esto supone alrededor de un camión cada 40 minutos.
Los contratos de transporte incluyen la monitorización de las rutas y la prohibición a los vehículos de atravesar núcleos urbanos, por lo que las afecciones al tráfico serían mínimas y estarían controladas.

7.  Sobre el respaldo científico

La digestión anaerobia es una tecnología avalada por una amplia comunidad científica en España en sus aspectos técnicos, de seguridad para las personas y el medio ambiente y en sus beneficios para los territorios, incluyendo a expertos como Xavier Flotats (profesor emérito de la Universidad Politécnica de Catalunya), Pedro Antonio García (catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente en la Universidad de Valladolid), Raúl Muñoz (catedrático de la Universidad de Valladolid), Josep Ribes (profesor de Ingeniería Química en la Universitat de València), Ángel Fernández Mohedano (catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid), entre muchos otros.

8 Sobre la transparencia y el acceso a la información

El proyecto se ha presentado públicamente en diversas ocasiones desde 2021, como puede comprobarse en la hemeroteca. Además, se ha sometido reglamentariamente a exposición pública en dos ocasiones: primero para obtener la Declaración de Interés Comunitario (DIC), con resolución favorable en febrero de 2024, y posteriormente para la Autorización Ambiental Integrada (AAI), aprobada en marzo de 2025. En mayo de 2025 se realizó un nuevo acto informativo público.
Toda la información sobre el proyecto está disponible en https://thegreenvector.com/proyecto/lliria/, donde se pueden consultar los detalles o solicitar aclaraciones, a lo que la empresa de respuesta de forma frecuente.

9.  Sobre los beneficios del proyecto

La planta de biometano de Llíria contribuirá a:

  • Reducir la dependencia energética del país mediante la producción de gas
  • Contribuir a la descarbonización de la economía, evitando la emisión de miles de toneladas de gases de efecto invernadero.
  • Ofrecer una alternativa sostenible de gestión de residuos, acorde con las directivas europeas, contribuyendo a la sostenibilidad de la ganadería y de la industria alimentaria de la Comunitat Valenciana.
  • Mejorar la convivencia con las explotaciones ganaderas de la zona reduciendo olores, insectos y emisiones.
  • Generar empleo estable directo e indirecto, dinamizando la economía local y contribuyendo a fijar población en el territorio.
  • Mejorar potencialmente la calidad del aire, los suelos y las aguas en zonas con alta presión ganadera.

10.  Nuestro compromiso

Desde The Green Vector garantizamos que, desde el diseño inicial hasta el desarrollo del proyecto, se están aplicando las mejores técnicas disponibles de ingeniería y tecnología para que esta instalación sea modélica, minimizando cualquier impacto negativo y maximizando los beneficios para la población, el medio ambiente y la economía local. La vida media útil de una planta es de unos 25 años, en los que The Green Vector va a ser un vecino más con interés en contribuir positivamente al entorno y al desarrollo económico de la comarca.

Reflexión final

Entendemos y respetamos que existan opiniones diversas sobre este tipo de proyectos. El debate público es legítimo y necesario. Sin embargo, consideramos fundamental que este debate se sustente en información veraz, y fundamentada, permitiendo a la ciudadanía formarse una opinión debidamente informada.
Desde The Green Vector mantenemos nuestro compromiso con la transparencia y quedamos a disposición de cualquier persona, entidad o institución que desee ampliar información sobre el proyecto.

Acerca de The Green Vector

The Green Vector es una plataforma colaborativa impulsada por Enagás Renovable y Genia Bioenergy dedicada a la promoción y desarrollo de plantas de biogás y biometano. A través de su modelo colaborativo, la plataforma prevé implantar hasta 2030 al menos 10 plantas de producción de biometano en España con capacidad para producir hasta 1 TWh de energía renovable cada año y gestionar de manera sostenible más de 1,5 millones de toneladas de residuos, evitando así la emisión de más de 1,8 millones de toneladas de CO2 equivalente a la atmósfera. De esta manera, The Green Vector contribuirá a cambiar el modelo de gestión y valorización de los residuos orgánicos, que se convertirán en gas de origen renovable mediante la técnica de biodigestión anaerobia.

 

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